Entre las diferentes opciones de pavimentos, dentro del mercado de los revestimientos ligeros, se encuentran los llamados suelos vinílicos. Se trata de un revestimiento plástico que se coloca sobre el suelo original sin la necesidad de realizar obras y con el que se consigue reformar y transformar rápidamente las estancias.

Suelos vinílicos en lamas

Este material es muy resistente a la abrasión, al agua y al desgaste derivado de su uso, estando especialmente indicado para diferentes tipos de estancias como por ejemplo en oficinas, colegios, hoteles, hospitales, tiendas, centros comerciales, etc. y por supuesto viviendas particulares. En este último caso, estancias como baños, cocinas, dormitorios, salones… hasta los pasillos, son candidatos para acoger este tipo de suelo vinílico.

Evidentemente no todo el pavimento vinílico existente en el mercado es el mismo. Los hay en diferentes calidades y por supuesto en diseños y en este sentido Gescom sólo trabaja con los mejores fabricantes (Berry Alloc, Tarkett, Bertrand Chammas Gerflor, Forbo Flooring Systems, etc.), por lo que consigue dar respuesta tanto en espacios que requieren las exigencias más altas como a los proyectos más vanguardistas con total garantía de éxito.

También es cierto que muchos particulares desean optar por la opción de un suelo vinílico y para ellos, Gescom les ofrece la siguiente información.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir un suelo vinílico

Ante la decisión de elegir un suelo vinílico para colocarlo en parte o totalidad de la casa, lo primero es analizar diferentes aspectos para tomar aquella decisión que cumpla con lo que se espera de él.

Un punto clave de partida es saber qué uso se le va a dar. Partiendo que los hay de diferentes resistencias al uso, se debe tener en cuenta si va a soportar un uso muy intenso, intenso o moderado. Este factor lo dará en función del número de personas que vivan en la casa, si hay mascotas y de qué tipo, si la vivienda es de campo o de ciudad (por el posible aporte de suciedad del exterior), etc.

La mayor o menor resistencia al uso de un suelo vinílico reside principalmente en las características de su capa superior: a una mejor y grosor de esta capa de uso, mayor será su resistencia.

Suelos vinílicos en lamas

Capa de resistencia de un suelo vinílico:

  • Las de uso moderado, su capa de protección denominada “de uso” suele tener un grosor de 0,07 a 0,2 milímetros. Este suelo está pensado para familias con pocos miembros o viviendas de uso ocasional, por ejemplo.
  • Las de uso intenso, esta capa es de 0,2 a 0,4 milímetros y está pensada para tanto para familias con hijos y las zonas más transitadas de la casa.
  • Las de uso muy intenso cuentan con una capa superior de medio centímetro de grosor y son muy funcionales en casas con más miembros en la familia, la convivencia de mascotas, etc. Es la que se utilizan en comercios.

También es cierto que el suelo de toda la casa no está sometido al mismo nivel de uso y por lo tanto de desgaste. Así las cocinas, zonas de ‘recreo’ y pasillos son las estancias con mayor tránsito de la casa, por lo que podemos incidir en un pavimento con una capa de uso más intenso.

Color y tonos en los suelos vinílicos

El color y el tono del suelo vinílico es otro de los aspectos importantes a tener en cuenta. Una vez elegido el color acorde con el conjunto de la decoración de la vivienda, se pasará a la elección del tono.

Las tonalidades estándar se encuentran en los colores blanco, gris, beige, rojo,… hasta llegar a los llamados especiales con acabados que simulan la cerámica, cementos, metales, e incluso elementos naturales como tipos de piedra, pizarra, etc.

Ante posibles dudas, tengamos presente que los colores oscuros suelen trasmitir una sensación de acogimiento, haciéndolos ideales para estancias grandes.

En caso contrario (estancias pequeñas), podemos optar por los colores claros. Estos transmiten sensación de amplitud, por lo que agrandan los lugares visualmente y aportan relajación.

Tipos de instalación de pavimentos vinílicos

Realmente hay dos tipos de instalación: adhesiva y en clic. Y las dos son opciones válidas para todo tipo de estancias de la casa y ambas no requieren de obras.

Si se opta por un pavimento vinílico en lamas y losetas adhesivas, a nivel hobby se adhieren a la superficie del suelo a modo de pegatina. Se recomienda actuar sobre el suelo base nivelándolo y aplicarle una capa tapaporos en el caso de que este sea muy poroso para mejorar la adherencia.

En el caso de un pavimento vinílico en lamas y losetas en clic, su colocación también es sencilla haciéndolas encajar entre sí mediante sus zonas habilitadas para tal fin. Esta instalación es más rápida.

Gescom espera que es esta información sea de utilidad. De igual forma, si su proyecto es complejo, no dude en ponerse en contacto con nosotros y nuestro equipo técnico lo estudiará y le ofrecerá la mejor opción, tanto en materiales de primera calidad como su instalación profesional si así le conviene.

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